ATM-DCM

Portada » ATM-DCM

¿Qué es la ATM y la DCM?

La ATM son las siglas que hacen referencia a la Articulación Tempero Mandibular y DCM son las siglas que hacen referencia a la patología que más afecta a esta articulación; y se denomina Disfunción Cráneo Mandibular, que podríamos definir como una alteración tanto de posición esquelética como de tensión neuromuscular de la articulación de la mandíbula con el cráneo.

Esta disfunción puede tener su origen en diferentes causas: son las siglas que hacen referencia a la Articulación Tempero Mandibular es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo y desempeña un papel crucial en funciones como hablar, masticar y tragar. Cuando hay problemas con la ATM, se pueden experimentar diversos síntomas y dolores.

Algunos de los síntomas más comunes de los problemas de la ATM incluyen:

  1. Dolor en la mandíbula: Puede sentirse como un dolor sordo o punzante en la mandíbula o en el área cercana a la oreja.
  2. Dificultad para abrir o cerrar la boca: Puede experimentarse rigidez en la mandíbula o limitación en la apertura y cierre de la boca.
  3. Chasquidos o crepitación: Puede oírse o sentirse un chasquido, crujido o ruido anormal al mover la mandíbula.
  4. Dolor de cabeza: El dolor puede extenderse a la cabeza y causar dolores de cabeza crónicos o migrañas.
  5. Dolor de oído: El dolor de la ATM puede irradiar al área del oído y causar malestar.
  6. Dolor facial: Se puede experimentar dolor facial, que a veces es confundido con otros problemas, como sinusitis.

Las alteraciones más comunes:

– Alteraciones en la oclusión (Forma de morder con los dientes), que terminan reflejándose en la ATM
– Reflejos posturales (Malas posiciones anatómicas, prolongadas en el tiempo)
– Estrés físico-psicológico
– Prótesis fijas y/o removibles mal ajustadas
– Tratamientos de ortodoncia realizados de forma incorrecta
– Artritis y artrosis que afectan a la ATM
– Traumas o golpes directos
– Hiperlaxitud ligamentosa
– Stress
– Mala posición al dormir
– Tensión
De todas estas posibles causas, las más comunes son las alteraciones oclusales, el estrés y los reflejos posturales.

ATM Articulación Tempero Mandibular

¿Cuáles son sus síntomas?

Los problemas de la ATM pueden ser causados

Por diversos factores, como el bruxismo (rechinar de dientes), el estrés, la artritis, lesiones, problemas de alineación dental y otros. El tratamiento para mejorar la ATM depende de la causa subyacente y la gravedad de los síntomas.

Algunos tratamientos comunes pueden incluir:

  • Autocuidado: Esto puede incluir la aplicación de hielo o calor, evitar alimentos duros o pegajosos, y practicar ejercicios de estiramiento suaves.
  • Fisioterapia: Un fisioterapeuta puede recomendar ejercicios específicos y técnicas de estiramiento para mejorar la función de la ATM.
  • Férulas o protectores bucales: Estos dispositivos se usan para reducir el bruxismo y ayudar a aliviar la tensión en la ATM.
  • Medicamentos: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios o relajantes musculares para aliviar el dolor y la inflamación.
  • Cirugía: En casos graves o cuando otros tratamientos no son efectivos, la cirugía puede ser necesaria para reparar o realinear la ATM.

Es importante consultar a un profesional de la salud, como un dentista o un especialista en ATM, para evaluar los síntomas y determinar el mejor enfoque de tratamiento. No se debe subestimar el dolor en la ATM, ya que puede afectar significativamente la calidad de vida y empeorar con el tiempo si no se trata adecuadamente.

Esta patología cursa con desgastes patológicos de los dientes (se desgastan mas de lo normal), tensión neuromuscular del sistema masticatorio, dolor muscular y articular de la ATM y de los músculos relacionados, cefaleas, dolores de cuello y parte alta de la espalda, luxaciones o subluxaciones de la mandíbula, abrir y cerrar la boca de forma limitada, fatiga al masticar…

Tratamiento de la ATM

Esquema de la ATM

Para realizar un tratamiento adecuado de estas patologías, es importante saber diagnosticarla.

Diagnóstico

Su diagnóstico se hace mediante una exploración clínica, una correcta anamnesis, pruebas diagnósticas complementarias (exploración radiológica, montaje en el articulador ajustable/semi-ajustable, palpación de los músculos y ligamentos extra órales e intraorales, exploración de los hábitos del paciente…

El tratamiento de este tipo de patologías depende de su causa. Lo primero que suele hacerse es indicar al paciente una serie de consejos y hábitos saludables, que puedan mejorar su estado. Si no mejora o si la mejoría es muy leve, y dependiendo de la causa, se realizan tratamientos como pueden ser: el ajuste oclusal selectivo, tratamientos de ortodoncia, férulas de descarga o de desprogramación…

En la mayoría de los casos, todos estos tratamientos se acompañan también de la estrecha colaboración del fisioterapia u osteópata especializado; esencial en este tipo de patología.

Lo bueno es que hay solución y seguro que lo notas muy pronto con el tratamiento adecuado.

Scroll al inicio